Santiago Pochat
Hominem, memento te
Mientras ponderaba el hecho de que deberle un post a Mariano era peor que sacar un préstamo me di cuenta de una cosa: “estamos convencidos que por Internet la información es gratis y accesible”.
Ay Community Managers!
Por Santiago Pochat. Nunca en la historia de la comunicación corporativa contemporánea ha sido tan fácil cometer errores brutales, nunca se ha sido tan irresponsable con los voceros, nunca se ha dejado tanto librado al azar, a la masa…
Innovation Saturation: Economía para Tablets
Por Santiago Pochat. La ley del "innovation saturation" es el perfecto catch-all para entender mejor el ciclo en que la tecnología (y la mayoría de los productos) funcionan en un mercado determinado antes de experimentar un pico de producción y…
Secretos en reunión
Por Santiago Pochat. Hace unos días Mariano escribía sobre la debacle de Wikileaks, su origen, presente y un análisis estrecho sobre su relación con la neutralidad de la web que expandió después en otro artículo. Hemos leído en miles…
Elogio de la percepción
Por Santiago Pochat. Parte de la ceguera permanente a la que nos somete la tecnología a diario tiene que ver un poco con el exceso de información y un poco con nuestra propia incapacidad de entender que estamos…
Inevitablemente humanos
Últimamente me paso mas tiempo analizando la realidad objetiva de el trabajo que se hace online que el trabajo en si. El descubrimiento, casi mágico debería agregar, de como todo depende del contexto en el cual se interpreta y…
El último gran héroe: Leroy Stick contra BP
"(…) sometimes it’s alright to grab a stick and take a swing. Social media, and in this particular case Twitter, has given average people like me the ability to use and invent all sorts of brand new sticks."
Popularidad vs. Relevancia = Influencia
Constantemente vemos esfuerzos a diestra y siniestra por medir, cuantificar y explicar que es relevante o no en Internet. La influencia es parte cuantiosa de esta estadística y cuantas más listas, estadísticas y premios nos damos entre nosotros…