La privacidad y la reputación

Gran Hermano te VigilaComo recuento de 2009 me acuerdo haber dicho que lo más importante era que cambió el concepto de privacidad; en vez de elegir que hacer público estamos eligiendo que es privado y no porque como diría Eric Schmidt “Si tienen algo que no querés que la gente sepa, tal vez no deberías hacerlo en primer lugar.” sino porque compartimos todo, pero los servicios web están permitiendo que los otros compartan cosas sobre vos que no querías hacer públicas.

La expresión todos tenemos un cadaver en el placard es bastante interesante porque si uno analiza un poco el comportamiento online de la gente se da cuenta que no miden riesgos.

Responden en Formspring preguntas cuasi-porno pero luego piden respeto, se sacan fotos borrachos con sus móviles y luego se enojan si aparecen en Facebook.. y hasta se suman a grupos en LinkedIn que son simplemente ridículos… y no se dan cuenta que la suma de todo eso es lo que hace tu reputación online.

Y esto es interesante porque Michael Arrington escribe en Reputation Is Dead: It’s Time To Overlook Our Indiscretions una frase interesante:

Tratar de controlar, o incluso gestionar, su reputación en línea es cada vez más difícil. Y tanto como la lucha de los grandes sellos contra la distribución ilegal de música, pronto se convertirá en inútil siquiera intentarlo. Es hora de que todos dan por vencidos en la lucha y seamos más tolerantes con las indiscreciones de nuestros semejantes. Debido a que los esqueletos están saliendo del armario y moviendose al porche delantero.

¿Porque lo dice? Porque en menos de una semana va a salir un servicio online que permitirá clasificar/calificar a las personas como uno hace con productos y servicios en otros lugares (ej: Zagat o Yelp o Rapleaf) y básicamente vamos a ser una especie de víctimas de nuestra propia “apertura” si somos abiertos para criticar un servicio online ¿porque no vamos a ser abiertos para aceptar críticas hacia nosotros? Seamos sinceros: nuestro ego no lo permite y nuestra reputación va a ser blanco fácil de anónimos :)

Pero más allá del servicio en particular, es interesante ver que las cosas cambian y la gente las acepta:

a) Aceptamos que otros puedan compartir cosas que podemos no querer que se compartan
b) Aceptamos que nos digan “si no tenés nada que ocultar no te preocupes”
c) Aceptamos que cambien los términos y condiciones de uso de cualquier servicio y no nos enojamos
d) ¿Aceptaremos que otros nos califiquen sin más?

¿En que momento empezamos a vivir en un Panópticon y no nos dimos cuenta?

9 thoughts on “La privacidad y la reputación”

  1. Muy interesante, y qué complicado se va a poner. Tenés razón en la poca prudencia que hay sobre lo que se hace en internet..pero es parte de la naturalidad, que tienen redes sociales como Facebook o servicios como Twitter. Perder esa naturalidad les restaria mucho, pero es importante saberlo porque algunos piensan “en Fb soy cualquiera, en Twitter me hago el interesante y en Linkedin el señorito inglés”.

  2. Es así, hace unos pocos días hablaba con alguien de eso, y me acordaba que desde hace 10 años vemos con cierto desprecio a los jóvenes que se meten a participar de un reality show en TV, pero de a poco vamos pareciéndonos cada vez más a eso que criticábamos. Hay una leve diferencia y es que por ahora seguimos eligiendo que “brodcastear al mundo” y que no. Pero en cualquier momento se acaba ese límite.

  3. Hola !

    Coincido plenamente con vos, Mariano. Y agrego algo que siento y veo que está pasando en mi entorno: que estamos conectados al vacío.

    Me parece que ya tenemos tantas y diferentes formas de escribirnos que estamos como “olvidando” lo que importa (a mi humilde entender): general lazos humanos, conocer de verdad a la persona. El abrazo, la llamada por teléfono, un mail concreto.

    Un ejemplo concreto es la “rareza” del “amigo” en FB. Tenemos tanto que elegimos compartir que al final sabemos poco o demasiado (aca corta el misterio) del otro y además con sobresaturación de información nos olvidamos de ellos.

    Suena medio raro mi punto de vista, quizás esté equivocado. Ojala no seamos un commodity o una marca para hacer ORM.

  4. Yo creo que las redes sociales son muy parecidas a los club o discotecas.

    Hay quienes (incluyéndome hasta hace un par de años) les gusta parrandear todos los fines de semana y hay quienes empiezan desde el jueves. Hay otros que somos un tanto reservado y nos gusta compartir buenos ratos entre familia o amigos, pero de otra forma.

    Magdalena tiene razón al remarcar “…actuamos de una forma en un lado y diferente en otro…” justamente como algunos lo hacemos en la vida real.

    Al final, somos nosotros mismos, seres humanos los que estamos haciendo el mundo virtual muy parecido a nuestra vida real.

    Entonces, esto es el cierre de la brecha entre el mundo virtual y el mundo real. Humanos que transformamos nuestro medio ambiente, aun con todo y que sea virtual.

    Y finalmente, nuestra reputación real, esa de la vida real prevalecerá en este mundo virtual. Es la mala noticia que la Internet trajo; entre cielo, tierra y la Internet, nada se esconde.

  5. Eso me hizo recordar a un proyecto de unos hispanos en Miami que se llamaba TheGorb e iba en busca de generar un perfil social en base a la reputación de terceros. Era el 2006 cuando lo manejaban y me parece que se adelantaron a su tiempo, con algunos algoritmos para auto-regular feedback y demás.

  6. No todo el mundo es así de despreocupado, aunque cada vez son más.

    En mi cuenta en Facebook -que apenas utilizo- apenas hay veinte contactos, pues selecciono bien quien me interesa. Además, quien quiera contactar conmigo tiene la bitácora y el correo.

    Y todo ello desde el anonimato, pero sostenido con la bitácora actual y mi larga trayectoria en la red.

  7. lo que pasa con las redes sociales es m uy curioso: hay un deseo ardiente de que nos vean, nos juzguen y nos comenten todo lo que hacemos,y sin embargo, casi nadie acepta bien criticas, ni que se las juzgue ni siquiera las opiniones que no son de su agrado. Es como ser un tremendo exibicionista y al mismo tiempo un enemigo declarado de la exibición
    Y desde luego, en la realidad física o en la online, la realidad es que la mayoría no se preocupa nada de la privacidad ni de los detalles. No solo redes sociales, bancos, seguros, afiliaciones, clubes, contratos
    etc etc
    saludos

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