The Economist se explica a sí mismo

Estoy maravillado con un blog de los de The Economist porque la idea de un “The Economist explains itself” es, dejando de lado cierta autocomplacencia, una forma de explicar desde la filosofía del medio, detalles operativos de como elegir los temas a cubrir o hasta el hecho de porque se llama un periódico y no una revista algo que muchos podrían copiar :)

primer edicion de the economist

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The Economist y su crecimiento en toda rama de negocio

the economist en varios formatos

Todo el mundo que me ha leído en algún momento sabe que soy un fanático de The Economist y que es la unica suscripción que mantengo y mantendré; pero me gusta el The Economist Group’s annual report 2012 y como el contenido sigue siendo rey:

“De hecho, aunque la web hizo de mensajera de algo nuevo, nuestra investigación nos dijo que, independientemente de la edad o la geografía, nuestros lectores disfrutan de la revista The Economist impresa como un ritual, relajado y con una experiencia de lectura inmersiva que no podrían reproducirse en un ordenador de sobremesa. Hemos visto, entonces, que la web no sustituirá a lo impreso en la vida de nuestros lectores. De hecho, en los últimos diez años, mientras que la web ha devastado a los modelos de negocio de la prensa, nuestra circulación de impresión casi se ha duplicado.”

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The Economist un modelo en la web

Excelente nota en The Atlantic: The Newsweekly’s Last Stand en la que analizan porque The Economist es el último paladín de las revistas semanales… y debo aclarar que no soy objetivo en esto porque yo soy un fan gigante de esta revista que me parece la mejor unión entre digestos informativos, teoría pura y dura, noticias de actualidad e independencia en serio y no la que proclaman otros.

Y la nota, además de analizar el valor de The Economist en el ecosistema de medios impresos y web; analiza algo interesante que es como la velocidad con la que se generan y consumen medios es lo que inevitablemente está desplazando a los semanarios.

En un momento la velocidad de noticias estaba dada por los diarios y los semanarios hacían el análisis y se convertían en los digestos noticiosos que hoy, necesitan cumplir las ediciones impresas de los diarios porque, la carrera por la velocidad y la instantenidad la perdieron a manos de Internet.

Y esto muestra que es ridículo pensar en unos medios contra otros sino que lo lógico es pensar en la evolución natural del consumo de medios y que los medios que siguen sin entender el valor de Internet (conozco un multimedio que cuando habla con emprendedores web los trata como “hey nene, ven y aprende”) son los que van a desaparecer porque el resto van a seguir triunfando como triunfa The Economist edición a edición.

Vale la pena leer la nota completa